ADIÓS BRUJO Y GRACIAS

Principios de los años 80, un niño de apenas 7 años empieza a sentirse atraído por un deporte, que en sus primeros años de vida le causaba completa indiferencia, el fútbol, y esa afición la empezó a generar un delantero, batallador, todo pundonor, con ese eterno 9 a la espalda, que le fascinaba y con un nombre cuanto menos curioso: Quini.

Se nos ha ido Quini y nos deja tanto:

Don Enrique Castro González, nacido en Oviedo (Asturias) el 23 de septiembre de 1949, aunque futbolísticamente todos le conocían como Quini, fue un histórico delantero asturiano que desarrolló su carrera profesional entre el Real Sporting de Gijón, en el que jugó un total de quince temporadas divididas en dos intervalos, 1968-1980 y 1984-1987, y el F. C. Barcelona, donde militó entre 1980 y 1984. Consiguió el Trofeo Pichichi en siete ocasiones: cinco en Primera División, tres de ellas con el Sporting —1973-74, 1975-76 y 1979-80— y dos con el Barcelona —1980-81 y 1981-82—, además de otras dos veces en Segunda División con el Sporting —1969-70 y 1976-77—.

Entre el Sporting y el Barcelona jugó un total de 604 partidos oficiales, 448 en 1ª División y anotó 304 goles, 219 de ellos en la máxima categoría del fútbol español.

Con el F. C. Barcelona Quini ganó todos los títulos por equipos de su palmarés: dos Copas del Rey —en 1981, ante su ex-equipo, el Real Sporting de Gijón, al que marcó dos goles y en 1983, ante el Real Madrid C. F., una Recopa de Europa, en 1982 (con el gol decisivo logrado por Quini), una Copa de la Liga en 1983 y una Supercopa de España en 1983.

El 1 de marzo de 1981 un acontecimiento convulsionó el fútbol español, después de finalizado un encuentro ante el Hércules C. F. que el conjunto catalán venció por 6-0 y en el que Quini marcó dos goles, el jugador asturiano fue secuestrado por dos individuos que le retuvieron en un zulo de Zaragoza durante 25 días, finalmente el 25 de Marzo la Policía logró liberarle y poner fin a su cautivo.

Con la selección absoluta de España jugó 35 partidos y marcó 8 goles, debutó en partido amistoso el 28 de octubre de 1970 en el estadio de La Romareda de Zaragoza, ante Grecia, con victoria por 2-1, jugó la 2ª parte del partido sustituyendo a Gárate y marcó el segundo gol de España en el minuto 69, el seleccionador que le hizo debutar fue Ladislao Kubala. Participó en los Mundiales de Argentina´78 y de España´82 y en la Eurocopa de Italia´80.

Una vez finalizada su etapa como futbolista, Quini siguió vinculado al Sporting de Gijón, en el que ejerció las funciones de ayudante técnico y de delegado.

Pero aparte de todos estos espectaculares datos, Quini fue para muchos niños de los años 70 y 80 un ídolo, ese goleador que todos queríamos ser, y todo eso le podía haber convertido en otra persona, pero no, Quini fue ante todo sinónimo de bondad, que metía goles en las porterías rivales y fuera de los Estadios metía aún más goles a la maldad. A este niño al que aficionaste al fútbol en los años 80 le ha dado una enorme pena tu marcha, porque sin conocerte te sentía como algo suyo, esa ha sido tu grandeza, haber sido tan grande y haber seguido siendo tan buena persona y tan querido por todos.

Descansa en Paz Quini.

Adiós Brujo y gracias.

 

 

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